La boda de Marino y Sandra (II)

En el post anterior, nos quedamos en el momento mas mágico de esta finca, cuando comienza a caer el sol... las luces eran maravillosas, y los tonos dorados quedaban aun mas bonitos. 




En el interior del restaurante, donde tomarían parte de la cena sentados, colocamos un rinconcito con chapas divertidas, con mensajes como "Si me tiran el ramo, me hago la muerta", "Sí quiero, un gin tonic, por favor", "Yo seré la siguiente" o "yo soy VIP", continuando con el mensaje que colocamos en la invitación.

 










Dentro, en el restaurante TIERRA, siguieron disfrutando de la cena, en un salón que ya lo querría yo para mi casa! Moderno, sencillo pero cuidado al mínimo detalle. 
En esta boda intima de no mas de 40 invitados, comieron todos una mesa imperial, presidida por los novios, a quienes les decoramos sus sillas con las iniciales en madera, paniculata y paja dorada. 


Una vez terminaron de cenar, la fiesta volvió a los jardines de la finca.
Cortaron la tarta, y regalaron sus novios a una pareja de amigos, mientras sus invitados les homenajeaban con unas bengalas y les daban pie para el primer baile.


También regalaron a sus invitados un detalle que preparamos para la ocasión y que personalizamos de nuevo, con el sello de su logotipo.


Para amenizar el baile, también colocamos un photobooth en dorados, con divertidos complementos, para que los invitados se fotografiasen.


Espero que os haya gustado! Gracias de nuevo al equipo de Los Arandinos y el Restaurante Tierra y a Noelia Jiménez por estas instantáneas!

2 comentarios:

  1. Que bonito todo, habéis hecho muy buen trabajo y seguro que lo han pasado genial :))

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